
El 18 de junio se celebra el Día Mundial del Cáncer de Riñón, una fecha que busca visibilizar una enfermedad que, pese a su relevancia, sigue siendo poco conocida entre la población general. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), en 2026 se estima que se diagnosticarán 9.165 nuevos casos en España: 6.263 en hombres y 2.902 en mujeres.
El cáncer renal representa entre el 2 y el 3% de todos los tumores malignos y es especialmente frecuente entre la cuarta y la sexta década de la vida, aunque puede aparecer a cualquier edad. Además, es el cuarto tumor más asociado al exceso de índice de masa corporal en nuestro país, lo que lo convierte en un ejemplo claro de cómo el estilo de vida influye en el riesgo oncológico.
Prevalencia: los datos en España
En 2026 se estiman 9.165 nuevos diagnósticos en España. Es más frecuente en hombres y se diagnostica principalmente en personas de mediana edad, aunque puede presentarse a cualquier edad.
Síntomas: una enfermedad silenciosa
Este es uno de los aspectos más importantes a destacar. Gracias al incremento y la calidad de las pruebas de imagen, el diagnóstico del cáncer renal es actualmente, en muchos casos, un hallazgo casual durante la exploración de otro síntoma o sospecha clínica. Cuando sí aparecen señales, los síntomas o signos más característicos, presentes aproximadamente en el 10% de los casos, son sangre en la orina (hematuria), dolor o presión en el costado o la espalda, y la presencia de una masa o bulto en esa zona.
En analítica pueden evidenciarse también alteraciones como anemia, aumento del recuento de glóbulos blancos o plaquetas, o elevación del calcio en sangre. Es importante tener en cuenta que estos signos son inespecíficos y habitualmente obedecen a otras causas.
Factores de riesgo
Los más relevantes identificados hasta la fecha son el hábito tabáquico, la enfermedad quística renal en tratamiento de hemodiálisis, la obesidad y la exposición a ciertos fármacos y tóxicos.
Tratamiento
El abordaje del cáncer renal abarca desde la cirugía hasta tratamientos dirigidos a alteraciones moleculares específicas, la inmunoterapia y la participación en ensayos clínicos. El plan terapéutico se personaliza en función de las características de cada paciente y del tumor.
Prevención: lo que sí está en tu mano
Aunque no existe una forma de prevención absoluta, hay medidas que reducen el riesgo: dejar o evitar el tabaco, mantener un peso saludable y hacer ejercicio físico de forma regular, controlar la hipertensión arterial y prestar atención a otros factores metabólicos.
*Fuente: SEOM. Las cifras del cáncer en España 2026.
