
El cáncer de ovario es uno de los tumores ginecológicos con mayor complejidad diagnóstica. Sus síntomas suelen ser poco específicos y, en muchas ocasiones, se confunden con molestias digestivas o abdominales frecuentes, lo que puede retrasar su detección.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Ovario, desde IOB queremos contribuir a dar visibilidad a esta enfermedad y reforzar la importancia de la información, la investigación y el diagnóstico precoz.
Señales de alerta
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
→ Hinchazón o aumento del perímetro abdominal
→ Dolor pélvico o abdominal persistente
→ Sensación de saciedad precoz
→ Cambios urinarios o digestivos
→ Molestias gastrointestinales como estreñimiento o flatulencia
→ Fatiga mantenida
→ Cansancio
→ Sangrado vaginal
→ Pérdida/augmento de peso sin causa conocida
→ Náuseas y vómitos
Aunque estos síntomas pueden estar relacionados con otras patologías, cuando persisten en el tiempo es importante consultar con un especialista.
Factores de riesgo
Algunos factores pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de ovario:
→ Edad
→ Antecedentes familiares de cáncer de ovario o mama
→ Presencia de mutaciones genéticas como BRCA1 o BRCA2
→ Determinados antecedentes ginecológicos
No obstante, muchas pacientes diagnosticadas no presentan factores de riesgo conocidos.
La importancia de la investigación
Los avances en investigación y medicina personalizada están permitiendo desarrollar tratamientos cada vez más dirigidos y eficaces, mejorando tanto el pronóstico como la calidad de vida de las pacientes.
En IOB apostamos por un abordaje integral y multidisciplinar, centrado en ofrecer una atención personalizada en cada etapa del proceso.
