Cada 13 de julio se conmemora el Día Mundial del Sarcoma. Desde IOB compartimos esta información para ayudar a concienciar sobre esta enfermedad y contribuir a su prevención y diagnóstico precoz.


¿Qué es el sarcoma?

El sarcoma es un tumor maligno que afecta al tejido conectivo del organismo. Esto incluye tanto el hueso como las llamadas partes blandas: músculos, cartílagos, grasa, o los tejidos de los vasos sanguíneos y el sistema nervioso.

Dentro de los sarcomas óseos, los ejemplos más conocidos son el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing. En cuanto a los sarcomas de partes blandas, los subtipos más frecuentes son el liposarcoma, el rabdomiosarcoma y el angiosarcoma.

En total, existen más de 50 subtipos diferentes de sarcoma, según el tipo de célula por el que están constituidos. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más frecuentes en las piernas y los brazos.


Prevalencia

Los sarcomas de partes blandas son tumores poco frecuentes: constituyen aproximadamente un 1% del total de tumores malignos y son responsables del 2% de la mortalidad debida a cáncer.

Según los datos disponibles, su incidencia estimada en la Unión Europea es de 5 casos nuevos al año por cada 100.000 habitantes. El 70-80% de los casos inician con un solo tumor localizado, y la edad máxima de aparición en adultos se sitúa entre los 40 y los 60 años.


Factores de riesgo

En un pequeño número de casos pueden reconocerse factores predisponentes:

→ La administración previa de radioterapia años antes, que se asocia al desarrollo de sarcomas postirradiación.

→ La presencia de algunas enfermedades hereditarias poco frecuentes, entre las que destaca la neurofibromatosis o enfermedad de Von Recklinghausen.

Sin embargo, la gran mayoría de los casos diagnosticados no están asociados a ningún factor de riesgo conocido.


Síntomas a los que prestar atención

El síntoma más característico del sarcoma es la aparición de una masa de al menos 5 cm de diámetro en las extremidades o en el tronco, aunque no cause molestias.

Precisamente porque estas masas suelen ser indoloras, es habitual que muchas personas no les den importancia y retrasen la consulta con un especialista, lo que puede demorar el diagnóstico.

Conviene consultar a un especialista si:

• Se detecta una masa de diámetro inferior a 5 cm que ha crecido en pocos meses.

• La masa está localizada en una zona profunda del cuerpo, como por ejemplo la pierna.

• En el caso de los sarcomas óseos, menos frecuentes, aparece dolor de origen desconocido, que suele ser el primer signo de alarma.


Diagnóstico precoz

Ante la sospecha de un sarcoma, las pruebas habituales incluyen:

• Resonancia magnética, para evaluar el tamaño, la forma y la localización de la posible masa.
• Biopsia, para obtener células que permitan precisar el diagnóstico.
• En algunos casos, estas pruebas se complementan con un TAC torácico, para comprobar si el tumor se ha extendido a los pulmones.


Un abordaje especializado

En IOB contamos con una Unidad de Sarcoma dedicada al manejo multidisciplinar de esta enfermedad, desde el diagnóstico hasta el tratamiento personalizado de cada paciente.

Si tienes dudas o quieres más información, puedes consultar con nuestro equipo especialista.


Fuente: SEOM, Las cifras del cáncer en España 2026.