Tipos de cancer

Tumor de nasofaringe

By 13 junio, 2017 No Comments

La nasofaringe o cavum es la parte superior de la faringe. Se encuentra situada detrás de las fosas nasales (la nariz) y delante de la columna cervical. La nasofaringe se comunica con los oídos mediante unos conductos denominados Trompa de Eustaquio.

 

Su incidencia afecta casi igual a hombres y mujeres y la edad de presentación puede ser más temprana (40-50años)

A diferencia del resto de tumores, su relación con el tabaco y alcohol no está claramente definida. Los factores de riesgo  tampoco están asociados de manera directa, aunque los más conocidos son:

  1. Consumo de alimentos salados (ricos en nitrosaminas)
  2. Infección por el Virus de Ebstein-Barr. Actualmente se sabe que prácticamente el 90% de la población presenta positividad serológica a la infección por el VEB Este virus produce una enfermedad llamada mononucleosis infecciosa o enfermedad del beso. La mayoría de las células tumorales presentan en su interior restos de este virus. Sin embargo, sólo un pequeño porcentaje de pacientes que han padecido una mononucleosis infecciosa presentan este tumor. En los pacientes afectados, confiere un pronóstico independiente de supervivencia y desarrollo de la enfermedad distancia.
  3. Parecen existir factores genéticosasociados, aunque se desconoce el alcance real de los mismos.

Los síntomas y signos más frecuentes al diagnóstico en el cáncer de nasofaringe incluyen: La presencia de adenopatías palpables en aproximadamente el 75% de los pacientes (a menudo bilaterales y posteriores), obstrucción nasal, epistaxis; rinolalia (alteración de la fonación de las palabras); disminución de la audición; zumbidos de oído; otitis media recurrente; disfunción de nervios craneales (generalmente II-VI o IX- XII), dolor de garganta y cefalea.

En la mayoría de casos por un otorrinolaringólogo, suele basarse en una exploración visual del área afectada con fibrolaringoscopia  que permite realizar una biopsia para extraer  muestra del tejido.

En los casos en que se confirma el diagnóstico, un estudio detallado de las células en el laboratorio permite precisar el tipo de cáncer de que se trata para decidir de manera más óptima el tratamiento adecuado para cada paciente.

Posteriormente se solicita un análisis de sangre completo, con marcadores tumorales y estudios complementarios con prueba de imagen (TC, RM) para evaluar si el cáncer está localizado en su lugar de origen o bien si se ha extendido a otros órganos del organismo.

La zona anatómica cervico-facial es compleja tanto por sus repercusiones funcionales como estéticas derivadas del tumor y del tratamiento, por lo que su manejo terapéutico y valoración tiene que  estar coordinado siempre por un equipo multidisciplinar, formado por oncólogos, radioterapeutas, radiólogos, cirujanos, anatomopatólogos que definan de manera individualizada el tratamiento para cada paciente.

La individualización del tratamiento es clave para conseguir la máxima eficacia terapéutica y al mismo tiempo preservar al máximo la calidad del paciente. La decisión de tratamiento debe tener en cuenta, por ejemplo, la necesidad de preservar la laringe del paciente siempre que sea posible.

El tratamiento principal de los tumores de cabeza y cuello suele basarse, siempre que el tumor esté localizado, en una cirugía y radioterapia o una combinación de ambas, con el fin de eliminar el tumor o reducir su tamaño.

Todos los tumores de cabeza y cuello se tratan con vaciamiento ganglionar independientemente de si presentan afectación ganglionar regional o no, exceptuando los tumores del labio, glotis, fosas nasales donde la probabilidad de estar afectos es muy baja.

La quimioterapia, que elimina células cancerosas en todo el organismo, se emplea con frecuencia como tratamiento complementario.

Una vez terminado el tratamiento, se sigue la evolución del paciente de manera estricta, especialmente durante los tres primeros años. Los controles médicos consisten en realizar analíticas de sangre completas trimestrales y pruebas de imagen cada 6 meses.

La localización de este tumor hace prácticamente imposible una cirugía curativa, pero es un tumor muy sensible a la quimioterapia y a la radioterapia.

Los Oncólogos de la Unidad de cabeza y Cuello analizará su caso y diseñará el mejor plan terapéutico para su caso.

 

IOB

IOB

Leave a Reply