Vuelta a la rutina después del verano

El verano puede traer planes diferentes así como cambios de rutina y otros horarios. Si has tenido la oportunidad de salir algo más de casa, desplazarte o hacer actividades algo distintas de las habituales. Estar ocupad@ y centrad@ en otras tareas y entretenimientos suele ayudar a mejorar tu bienestar.

Ahora que el verano va quedando atrás, es momento de retomar la rutina habitual. Desde IOB te ofrecemos algunas ideas y recomendaciones para facilitar esta vuelta a la rutina después del verano.

Recuerda que es normal si después del verano:

  • Te sientes físicamente un poco o incluso mucho más cansad@. Muy posiblemente has invertido energía y esfuerzo de adaptación a las diferentes actividades, aunque no hayas sido del todo consciente de ello.
  • Te sientes emocionalmente más apagad@ o más triste o apátic@. El cambio de luz, el fin de planes distractores y la vuelta a la rutina puede hacer que afloren un amplio abanico de emociones y sentimientos.
  • Te sientes más abrumad@ por volver a la monotonía, y puedes sentir que los tratamientos o síntomas cogen de nuevo más protagonismo al no estar tan ocupad@ ni distraíd@.
  • Sientes que ha sido un verano vivido de forma diferente a cómo antes lo vivías o de cómo te hubiera gustado vivirlo.

 

Considera estos tips por si pueden ser de ayuda:

  • Conéctate con tu estado interior y respeta tu estado anímico de este momento, sea el que sea. Y date permiso para compartir tus emociones y sentimientos con algunas personas de confianza.
  • Si no has pasado un buen verano, o si no ha sido como te hubieran gustado, trata de compartir y expresar con alguien de confianza tus sentimientos y vivencias. Dar salida y drenar sentimientos de frustración o tristeza suele ser más liberador y ayudar a la regulación emocional.
  • Si ves que el ánimo no te acompaña, considera también la posibilidad de pedir un apoyo puntual por parte de un profesional de la psicooncología. Te puede ayudar a ordenar las ideas y a tener un espacio de descarga emocional.
  • Si has tenido una buena experiencia veraniega, conecta con el sentimiento de gratitud. Poner el foco de atención en sentirse agradecido por aquello que se ha tenido y se ha vivido – aunque haya sido diferente a lo que a un@ más desearía – suele ayudar a regular el estado anímico, y a sentir más serenidad y paz.
  • Puedes crear – o pedir que te ayuden a hacerlo –  un álbum de fotos en papel o en digital, como resumen de momentos vividos a lo largo de estos días, un material que para ti represente buen ánimo y energía, para seguir saboreando.
  • Retoma aquellas actividades y tareas de autocuidado habituales, atendiendo tu esfera física, emocional, mental y relacional. Esto suele aportar orden y estabilidad en el día a día.
  • Septiembre es un mes que invita a iniciar nuevos retos. Si estás considerando tener nuevas ocupaciones, plantearse objetivos realistas y asumibles es algo fundamental, a fin de seguir manteniendo esa actividad y tener sensación de una experiencia de logro y éxito.
  • Para muchas personas, el verano es una época en la que socializan y se relacionan más con personas del entorno. Recuerda que puedes expresar tu deseo e interés en mantener este contacto y organizar nuevos encuentros aunque el verano haya llegado a su fin.
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